
Más de un 10% de los hombres sufren problemas sexuales en algún momento de su vida. Tranquilos, la mayoría de ellos tiene solución.
Claro, para ello lo lógico es buscar ayuda profesional. Es un tema a tratar con el urólogo y de la cita con él saldrá el diagnóstico y tratamiento pertinente en cada caso. Abordemos dos temas de los que más preocupan en la salud sexual del hombre.
La disfunción eréctil total o parcial es quizás el problema más temido por los hombres. No solo es el problema de la disfunción en sí, sino que esta patología conlleva también problemas de tipo emocional y psicológico que pueden disminuir la calidad de vida del hombre que la sufre.
Sus causas pueden ser de tipo orgánico (diabetes, hipertensión, obesidad o colesterolemia, entre otras), de tipo psicológico (estrés, problemas de pareja, miedo al fracaso, traumas sexuales, etc.) o una mezcla de las dos anteriores.
Es muy común perder la erección tras cirugías de próstata; estos casos son muy habituales en la consulta médica. Por eso resulta esencial diagnosticar el origen de por qué falla el mecanismo de la erección para dar con la mejor solución.
Según el motivo que ocasiona la disfunción eréctil, existen distintas opciones de tratamiento, todas ellas bajo la supervisión médica del urólogo en Cali.
Esta es otra de las patologías más comunes y también tiene solución. En este caso, es un trastorno que se produce en la fase del orgasmo y que ocasiona una eyaculación involuntaria y prematura.
Puede producirse por motivos orgánicos, como afecciones uro-genitales de uretra y próstata, alteraciones neurológicas, desequilibrios hormonales, alteraciones vasculares o como efecto secundario de tomar algunos fármacos. También puede darse por motivos psicológicos, que es lo más habitual. Es importante saber de dónde viene esta patología para poder escoger el tratamiento más indicado para cada paciente.
Según sea la causa que origina esta patología se podrá optar por diversas soluciones. En algunos casos habrá que realizar unos ejercicios concretos para el control de la eyaculación que se pueden combinar con medicamentos y, en algunos casos excepcionales, se puede optar por la cirugía para quienes tengan hipersensibilidad en el glande.
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