
La salud de la próstata es una situación que inquieta a partir de los 35 años. Los hombres pueden tener problemas con ella, sobre todo en estos 3 casos.
Recordemos que la próstata se ubica debajo de la vejiga, enfrente del recto y la atraviesa la uretra. Su función principal es generar el semen y su forma y tamaño se asemeja a los de una nuez. Con el paso del tiempo y el envejecimiento del hombre, va creciendo y eso eleva las probabilidades de sufrir algún padecimiento.
Es la inflamación o irritación de la próstata. Aquellos quienes la padecen pueden presentar síntomas como: ardor y dolor al orinar, fiebre, cansancio y ganas de ir al baño con mayor frecuencia. Puede ser causada por bacterias y también es posible que se trate de una prostatitis no bacteriana, cuya causa estaría relacionada con algún otro padecimiento como piedras en el riñón o cáncer.
También es conocido como agrandamiento de próstata y suele presentarse en hombres mayores de 50 años. El envejecimiento natural del cuerpo provoca que la próstata se agrande, lo cual ocasiona que se oprima la uretra. Al orinar el líquido pasa por la vejiga a través de la uretra y al tener presión de la próstata que es de mayor tamaño afecta el control de la vejiga.
Sus síntomas más comunes se refieren a la necesidad urgente de orinar con mayor frecuencia, dificultades para iniciar con la expulsión de la orina, cantidades pequeñas de orina con un flujo débil, goteo de orina, sensación de querer seguir orinando y sangrado en la orina.
Si se detecta a tiempo se elevan las probabilidades de erradicarlo con el tratamiento adecuado. Algunos de los síntomas que presenta son: molestias en la zona pélvica, dificultades para orinar, dolor en huesos, disminución en la fuerza del flujo de orina, sangre en el semen y disfunción eréctil.
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