
La fertilidad masculina y el tipo de ropa interior que use el hombre son temas que sí están relacionados directamente.
Esta ropa tiene la función de proteger la zona genital y sujetar los testículos. Por eso, a la hora de usar un calzoncillo lo ideal es dejar de lado la parte estética y valorar su funcionalidad, conociendo los efectos secundarios que puede tener.
Es que, por ejemplo, la ropa interior excesivamente ajustada y las prendas sintéticas no transpirables, pueden ser causantes de un aumento de la temperatura en la zona de los testículos. Y esta situación puede acabar desencadenando problemas de fertilidad.
Los testículos están localizados fuera del cuerpo del hombre porque necesitan una temperatura no superior a los 35 grados para poder producir el esperma correctamente. Someter a esta zona a una temperatura superior puede afectar el ADN de los espermatozoides, su calidad y cantidad y a la capacidad de éstos para fecundar un óvulo.
La ideal debería ser una prenda holgada y que no apriete la zona de los genitales. Debe ser de calidad y preferiblemente de fibras naturales como el algodón. De esta manera se evitará que aparezcan irritaciones, rozaduras o eccemas. El tipo de calzoncillo más adecuado para cada hombre dependerá de los hábitos de vida de cada uno.
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