
La uretritis es consecuencia de enfermedades de trasmisión sexual producida por gonococos.
También por clamidias, uroplasmas o tricomonas. Es una causa frecuente de consulta en adultos jóvenes.
Cuadro clínico de aparición súbita: con dolor miccional, secreción uretral, edema y posible retención urinaria o sangrado.
Contactos sexuales no protegidos, relaciones anales sin protección o sexo oral.
Otras infecciones genitales que se pueden manifestar con el mismo cuadro clínico. Además, hay otras causas no infecciosas, tales como balanopostitis, cuerpos extraños intrauretrales o tumores.
Los que se presentan con mayor frecuencia como agentes causales de las infecciones genitales son: gonococos, clamida, uroplasma, garnerrella, candidiasis y los virales (herpes).
Toda la investigación inicial y la configuración de un cuadro clínico para establecer el diagnóstico de trabajo, el manejo y el estudio de cada caso se logran con una buena historia clínica. Se debe tener en cuenta los siguientes aspectos: relaciones no protegidas, prurito uretral, disuria, disfunción miccional y secreción.
En la exploración del paciente a nivel urogenital, se pide que se quite completamente la ropa y luego se examinan los genitales con las dos manos, con los siguientes parámetros:
1- Observación del área genital, revisando si existen lesiones en la piel o si hay secreciones.
2- Palpación del canal inguinal en busca de ganglios palpables.
3- Revisión de la uretra y compresión uretral desde la uretra bulbar hasta la fosa navicular, en busca de salida de secreciones.
4- Examen de los testículos y del epidídimo en busca de lesiones o inflamación.
5- Por último, se realizará el examen rectal, el cual muestra una próstata dolorosa (Figura 7).

Se deben tomar muestras de las secreciones para realizar tinciones de Gram y cultivos.
El manejo con antibióticos se puede iniciar de forma empírica de la siguiente manera (o con el resultado del cultivo):
– Doxiciclina durante 7 días.
– Azitromicina de 1 gramo.
– Eritromicina durante 7 días.
Siempre se debe dar el tratamiento en pareja. Cuando hay sospecha de tricomonas, se utilizarán los siguientes medicamentos:
– Metronidazol de 2 gramos en dosis única.
– Metronidazol de 500 mg cada 12 horas durante 7 días.
Cuando se establece el diagnóstico de infección gonocócea, se recomiendan las siguientes alternativas de manejo:
– Ciprofloxacina de 500 mg: 2 tabletas en dosis única.
– Ceftriaxona de 1 gramo intramuscular en dosis única.
– Espectinomicina de 2,5 g intramuscular en dosis única.
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