
Las ETS son las enfermedades de transmisión sexual, patologías causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos. Existen más de 30 tipos.
Y así como son una gran cantidad, también hay múltiples versiones sobre lo que son, lo que causan, lo que las causan y lo que debe hacerse ante cada una de ellas. Por eso es importante siempre tener una asesoría responsable sobre el tema. Y empezamos hablando de lo que debe desmentirse en ese aspecto para no ser engañado.
Esto es totalmente falso. De hecho se pueden tener dos ETS al mismo tiempo, pues al debilitarse el sistema inmune por la primera, el cuerpo podrá bajar la guardia ante la aparición de una nueva infección. Además, enfermedades como la gonorrea y la clamidia pueden manifestarse juntas.
Las ETS pueden tener su origen tanto en virus como en bacterias, hongos y parásitos. Cuando el causante de la infección es un virus, como ocurre en el caso del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) la enfermedad se puede tratar y se podrán mejorar sus síntomas, pero es incurable. En el caso del VPH (virus del papiloma humano), las lesiones son tratables, pero pueden reaparecer en función de las defensas y lesiones residuales.
Pese a que brinda protección frente al contagio de este tipo de enfermedades, debe tenerse en cuenta que las ETS no solo se contraen durante el coito. También pueden contraerse por contacto de la piel de los genitales, en caso de que la pareja esté infectada y tenga alteraciones cutáneas como verrugas o úlceras.
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