
La primera consulta con el urólogo en Cali podría ser en cualquier momento de la vida por alguna alteración en la salud del sistema urinario o reproductor, pero si no hay alguno, se recomienda desde los 40 años.
Para ese momento, los hombres deberían pensar en la prevención urológica y, por tanto, en las revisiones periódicas, al igual que las mujeres. Ellas lo alternan con el ginecólogo. Muchas enfermedades cancerosas y benignas pueden comenzar en este grupo de edad.
La hiperplasia prostática benigna, por ejemplo, afecta al 5-10% de los hombres de 40 años y hasta al 80% de los hombres de 70 a 80 años. La prostatitis, en cambio, afecta a los hombres de entre 30 y 50 años, alcanzando su punto máximo en torno a los 40 años.
Una consulta con el especialista o incluso la autoexploración pueden ser la diferencia entre una vida sin cáncer o tener un buen desempeño sexual. La ayuda del urólogo, además, sirve para reconocer síntomas que previenen diferentes tipos de cáncer de testículo, además de problemas de fertilidad o infecciones de transmisión sexual.
En las personas adultas, son muchas las patologías urológicas que pueden presentarse: infecciones urinarias, litiasis, tumores, infertilidad, impotencia o disfunción eréctil, incontinencia urinaria etc. El paciente debe acudir a valoración urológica en el momento que presente cualquiera de estas patologías, independientemente de la edad.
Más allá de la creencia popular de que el urólogo es un médico para los hombres (hay enfermedades urológicas que sólo afectan al sexo masculino), muchas de las enfermedades que trata el urólogo afectan también a las mujeres y en algunos casos con mayor frecuencia, como por ejemplo las infecciones de orina y la incontinencia urinaria.
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