
El cálculo renal es aquel dolor causado por el pasaje de un cálculo desde el riñón hasta la vejiga.
Muchas veces estas piedras se quedan obstruidas causando un dolor muy intenso, que va desde la espalda hasta la ingle. Algunas veces hay sangrado con la orina, náusea y vómitos, haciendo que el paciente acuda a las emergencias en busca de alivio a su dolor.
El dolor del cálculo renal esté entre los 3 dolores más intensos que una persona puede soportar e influyen en la calidad de vida de los pacientes. Debido al impacto clínico del cólico renal hay que ser meticuloso en el manejo de este problema.
Ver también: Tipos de cálculos renales y qué puedes hacer para prevenirlos
Cuando se trata de cálculos pequeños que están en vías de expulsión, se puede manejar el dolor e indicar un tratamiento que favorece la expulsión espontánea de las litiasis. Si esto no ocurre, existen otras posibilidades de remover o destruir el cálculo.
Una de ellas es la ureteroscopía, una cirugía endoscópica, mínimamente invasiva y de gran efectividad que normalmente se realiza cuando el cálculo se encuentra en el uréter. También se puede realizar cuando la litiasis está en el riñón, a través de una exploración endoscópica con instrumental flexible. Se localiza el cálculo y se extrae.
Si el cálculo es demasiado grande, se puede recurrir a un láser que rompa el cálculo y luego se retiran los fragmentos. Otras alternativas son la cirugía percutánea, las ondas de choque o Litotripsia extracorpórea.
Contenido Protegido con Derechos de Uso de su contenido
Sobre el autor