
El virus de papiloma humano suele estar en diversas partes y muchas veces entramos en contacto con él sin percatarnos.
Sin embargo, no todas las cepas producen lesiones en la piel. Existen varios tipos de VPH pero solo algunos pueden dar origen a las verrugas en zonas determinadas del cuerpo.
Quienes presentan verrugas genitales han quedado contagiados por haber mantenido relaciones sexuales. Incluso con la protección de un preservativo es posible contraer la enfermedad, pues las áreas circundantes al pene quedan expuestas.
El papiloma humano es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) difícil de entender. Es la ETS más común, pero la mayoría de las veces desaparece sola. A veces, ciertos tipos del virus del papiloma humano de “alto riesgo”, pueden convertirse en cáncer si no se tratan. Otros tipos del virus de “bajo riesgo” pueden causar verrugas en tu vulva, vagina, cuello uterino, recto, ano, pene o escroto. Las verrugas genitales son comunes: cada año, más o menos 360.000 personas se contagian.
Las verrugas genitales son llagas o lesiones en la piel que tienen su origen en una infección por contacto con la cepa del virus de papiloma humano, también conocido como VPH. No obstante, es importante dejar claro que este contagio puede haberse producido mucho antes de la aparición de la verruga.
También te puede interesar: ¿En qué complicaciones puede derivar el Virus del Papiloma Humano?
Por lo general el virus llega a la persona sana a través de un rasguño o alguna herida abierta en la piel, aunque la transmisión más frecuente es por contacto sexual. Una vez que la cepa penetra, hace que las células de la epidermis crezcan rápidamente y se formen alteraciones visibles.
Contenido Protegido con Derechos de Uso de su contenido
Sobre el autor