
Aguantar la orina ocasionalmente es una situación habitual y, en una persona sana, hacerlo de manera puntual generalmente no provoca daños.
Un cálculo renal puede medir apenas milímetros y así provocar uno de los dolores más intensos que experimentan algunos pacientes.
Perder orina involuntariamente es muy frecuente, pero no todas las pérdidas ocurren por la misma razón.
La infección de orina aparece cuando microorganismos, generalmente bacterias, ingresan y se multiplican en alguna parte del tracto urinario.
Las relaciones sexuales pueden estar relacionadas con la aparición de infecciones urinarias, especialmente en las mujeres.
Tener una pérdida involuntaria de orina puede resultar incómodo y algunos prefieren ocultarlo o asumir que es una consecuencia de la edad.
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