
Sentir dolor al eyacular es una situación que suele presentarse alguna vez, bien sea con mayor o menor intensidad.
Suele ser normal cuando sucede y desaparece rápidamente. Deja de serlo cuando se repite y pasa a ser algo necesario de evaluar por parte del urólogo. Los dolores pueden presentarse en el glande, testículos o incluso la cabeza.
Situaciones no patológicas: situaciones que presionen próstata, vesícula seminal o periné pueden desencadenar malestar en la siguiente eyaculación. Dentro de ellas están el estreñimiento agudo o crónico, la presión prolongada sobre el periné, relaciones sexuales muy prolongadas o incompletas y el enfriamiento prolongado de la zona perineal.
Las infecciones urinarias pueden generar ardor, escozor o dolor al eyacular. El comienzo es repentino. Se repite cada vez que se tienen relaciones y puede acompañarse de otros síntomas. Dentro de estas situaciones se destacan la prostatitis, la uretritis, las infecciones de las glándulas uretrales.
Las fisuras anales y las hemorroides pueden provocar dolor en el momento de la eyaculación por contracción del músculo elevador del año.
Van creciendo lentamente hasta que empiezan a comprimir la vejiga, la uretra y la próstata. Suelen dar las primeras manifestaciones en hombres jóvenes. Los síntomas, aparte de dolor en la eyaculación, pueden ser indistinguibles de las prostatitis o infecciones.
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