
Los cálculos renales “silentes”, aquellos que no causan síntomas, a menudo son hallados mediante una radiografía.
* Información compartida por la Urology Care Foundation
A otras personas se les diagnostica la presencia de cálculos cuando aparece dolor súbito, el cual ocurre cuando el cálculo está movilizándose; y estas personas habrán de requerir ayuda médica.
Cuando una persona presenta sangre en la orina (hematuria) o dolor abdominal o en los flancos de presentación súbita, podrán solicitarse análisis.
Una ultrasonografía (ecografía) o una tomografía computarizada (CT [computed tomography] scan) pueden diagnosticar claramente un cálculo. Estas investigaciones por imágenes le indican al profesional de la salud qué tan grande es el cálculo y dónde está localizado.
A menudo se utiliza una CT en la Sala de Emergencia. Se emplea porque puede hacer un diagnóstico rápido y exacto. También se realiza un análisis de orina para determinar si usted tiene o no una infección urinaria. Si su(s) cálculo(s) se encuentra(n) en una localización difícil, podrán emplearse otros estudios por imágenes.
El tratamiento de los cálculos renales depende de lo siguiente:
Existen diferentes opciones para el tratamiento. Es importante conversar con su profesional de la salud acerca de qué es lo mejor para usted.
A menudo usted simplemente puede esperar a que el cálculo sea eliminado. Es más probable que los cálculos más pequeños sean eliminados espontáneamente. Los cálculos salen del cuerpo en la micción normal.
Esperar 4 a 6 semanas para que el cálculo sea eliminado es seguro en tanto en cuanto el dolor sea soportable, que no haya infección, que el riñón no esté obstruido y que el cálculo sea lo suficientemente pequeño como para pasar. Mientras se espera que el cálculo sea eliminado, usted deberá tomar cantidades normales de líquido.
Usted podrá requerir medicación para el dolor, tal como ibuprofeno. Los cálculos más pequeños y aquellos cercanos a la vejiga probablemente serán eliminados espontáneamente.
Se ha demostrado que ciertos medicamentos ayudan a que los cálculos sean eliminados. El medicamento más comúnmente prescrito es tamsulosina. Este compuesto (Flomax) relaja al uréter, haciendo más fácil que el cálculo se movilice. Usted también podrá requerir medicamentos para el dolor y contra las náuseas.
Su urólogo podrá recomendar un procedimiento quirúrgico para un cálculo en las siguientes circunstancias:
Antes de la cirugía, deberá realizarse un estudio por imágenes, a fin de verificar que el cálculo no se haya movilizado o haya sido eliminado.
Para evitar los problemas de sangrado, deberá tomarse un hemograma (CBC, complete blood count) y un recuento de plaquetas antes de la cirugía.
Los cálculos deberán ser extirpados mediante cirugía si causaran infecciones a repetición o si estuvieran bloqueando el flujo de la orina. En la actualidad, la cirugía involucra incisiones (cortes) de tamaño pequeño o no hacer incisiones, dolor leve y una rápida recuperación.
Los procedimientos quirúrgicos para extirpar los cálculos en los riñones o en los uréteres son:
LITOTRICIA POR ONDAS DE CHOQUE (SWL, SHOCK WAVE LITHOTRIPSY)

Debido al posible malestar causado por las ondas de choque y la necesidad de controlar la respiración durante el procedimiento, a menudo se requiere alguna forma de anestesia. La SWL no funciona bien en los cálculos duros, tales como los de cistina, en algunos tipos de cálculos de oxalato de calcio y fosfato de calcio, o en los cálculos de gran tamaño.
Con la SWL, usted podrá irse a casa el mismo día del procedimiento. Usted podrá estar en capacidad de reiniciar sus actividades normales en 2 a 3 días. También se le podrá entregar un colador para recolectar los fragmentos del cálculo conforme sean eliminados. Estos serán enviados a un laboratorio para ser analizados.
Si bien la SWL es ampliamente utilizada y es considerada como muy segura, aun puede causar efectos colaterales. Usted podrá eliminar sangre en la orina durante unos cuantos días después del procedimiento. La mayor parte de los fragmentos de los cálculos es eliminada sin dolor. Los fragmentos más grandes pueden quedarse atrapados en el uréter, causando dolor y llevando a la necesidad de otros procedimientos para su excisión.
URETEROSCOPÍA (URS)

Se utilizan los endoscopios flexibles para tratar los cálculos en la parte baja del uréter y el riñón. El ureteroscopio le permite al urólogo visualizar el cálculo sin hacer una incisión (corte). La anestesia general le mantiene a usted cómodo durante el procedimiento de URS. Una vez que el urólogo visualiza el cálculo con el ureteroscopio, un dispositivo pequeño con aspecto de canastilla captura los cálculos más pequeños y los extrae.
Si un cálculo fuera de un tamaño muy grande como para extraerlo íntegro, puede dividirse en fragmentos más pequeños con un dispositivo láser o con otras herramientas para fragmentar los cálculos.
Una vez que el cálculo ha sido extraído en su integridad o en fragmentos, su profesional de la salud podrá colocar un implante (stent) temporal en el uréter. Este implante es un tubo plástico pequeño y rígido que ayuda a mantener abierto el uréter, de manera tal que la orina pueda ser eliminada del riñón hacia la vejiga. A diferencia de un catéter o de un tubo de drenaje de una nefrolitotomía percutánea (PCNL, percutaneous nephrolithotomy), este tubo se encuentra completamente dentro del cuerpo. No requiere una bolsa externa para recolectar la orina.
Usted podrá retornar a su domicilio el mismo día de la URS; y podrá reiniciar sus actividades normales en 2 a 3 días. Si su urólogo colocara un implante, lo retirará en 4 a 10 días más tarde. A veces se deja un hilo al final del implante, de manera tal que usted pueda retirarlo por su cuenta. Es muy importante que el implante sea removido cuando su urólogo lo indique. Dejar el implante colocado durante periodos prolongados puede causar una infección y pérdida de la función renal.
NEFROLITOTOMÍA PERCUTÁNEA (PCNL, PERCUTANEOUS NEPHROLITHOTOMY)

Un instrumento que pasa a través del nefroscopio tritura el cálculo y succiona los fragmentos. La capacidad de succionar los fragmentos hace que la PCNL sea la mejor opción de tratamiento para los cálculos de gran tamaño.
Después de la PCNL, usualmente se deja una sonda en el riñón para drenar la orina hacia una bolsa localizada en el exterior (bolsa de nefrostomía). Ello también ayudará a detener cualquier forma de sangrado. La sonda se deja de un día para otro o durante unos pocos días. Usted tendrá que quedarse una noche en el hospital después de esta operación.
Su urólogo podrá elegir tomar una radiografía mientras usted aún se encuentre en el hospital, para verificar si queda algún cálculo. Si quedara algún fragmento, su urólogo deseará revisar otra vez el riñón con un endoscopio para extirparlo. Usted podrá reiniciar sus actividades normales después de alrededor de 1 a 2 semanas.
Otros Procedimientos Quirúrgicos
Raramente se utilizan otros procedimientos quirúrgicos para extraer los cálculos. Podrá emplearse una cirugía abierta, laparoscópica o robótica solamente si fallara la totalidad de los otros procedimientos menos invasivos. Se utilizará un implante (stent) uretral (un tubo delgado colocado en el uréter para ayudar a que fluya la orina desde el riñón) solamente si hubiera una obstrucción o una infección.
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