
El tabaquismo tiene importantes consecuencias para la salud y dentro de ellos hay varios referidos a la salud urológica.
El cigarrillo no solamente aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón, sino que tiene una importante incidencia en la aparición de diversas enfermedades urológicas como:
Cáncer de próstata. Existe evidencia expuesta por la Sociedad Americana del Cáncer que apunta a que el hecho de estar expuestos a las sustancias químicas del cigarrillo puede elevar el riesgo de padecer cáncer de próstata.
Cáncer de vejiga. El humo que se expele con el cigarrillo provoca que muchas sustancias químicas sean absorbidas por el cuerpo e invadan la orina y, puesto que este líquido de desecho permanece almacenado en la vejiga, el revestimiento del órgano, al ser muy sensible, se ve afectado, lo que aumenta el riesgo de padecer cáncer.
Cáncer de riñón. Las sustancias tóxicas presentes en el tabaco se filtran al torrente sanguíneo y, por ende, pasan a los riñones. El problema surge cuando las toxinas del tabaco aparecen en la sangre y quedan atrapadas en los riñones, afectando a las células renales.
Disfunción eréctil. El tabaco favorece el desarrollo de esta condición ya que la erección se produce cuando los cuerpos cavernosos del pene se llenan de sangre. Pero si hay un problema de vasodilatación, la sangre no llega en las cantidades o la presión necesaria para mantenerla.
Incontinencia urinaria. El tabaco interviene considerablemente en la posibilidad de sufrir de incontinencia, especialmente si son pacientes de edad media y avanzada.
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